El problema

Cuando un servidor crece de a poco, las aplicaciones suelen quedar mezcladas: algunos servicios viven como contenedores, otros como procesos manuales y otros dependen de variables no documentadas. El primer paso es convertir ese crecimiento en un mapa claro.

La estructura que uso

Separar repos por stack ayuda a saber quién despliega cada cosa: infraestructura, media, datos, monitoreo, automatización y frontends. Cloudflare queda como borde público, OVH ejecuta servicios con backend y los frontends estáticos pueden vivir en Pages.

Lo importante

Cada stack debe tener README, compose, variables documentadas, healthchecks y una ruta de despliegue repetible. La meta no es solo levantar servicios: es poder restaurarlos, moverlos y entenderlos meses después.